domingo, 18 de enero de 2009

Ruinas / Mi incurable tristeza


Saturday, October 28, 2006

Ruinas / Mi incurable tristeza

Ruinas / Mi incurable tristeza

Doris Arlen Espinoza García

El dolor y la tragedia humana en todo su esplendor, apropiándose de la vulnerabilidad de un artista, de un hombre que quiso honrar a su patria con el don y la escuela musical que llevaba en su alma y en su sangre, es la historia que nos regala el licenciado Armando Zambrana Fonseca, la novela histórica y biográfica de José de la Cruz Mena, “la obra de un muchacho mulato, espigado que en los momentos más sublimes de sus sueños para llegar a las escuelas de música de México o Milán, se enteró de una terrible enfermedad”.

Una historia llena de verdades, algo que poco se refleja en la mayoría de novelas cuya característica principal es lo inverosímil, al contrario de todo esto, Armando Zambrana nos trae la historia de un hombre real, un relato que nos llega al alma porque nos permite conocer a José de la Cruz Mena desde todos los puntos de su existencia, su familia, su trayectoria musical nacional e internacional, sus sueños e ilusiones, sus triunfos, sus amores truncados, su aislamiento, la tragedia de una enfermedad incurable, la soledad.

Zambrana Fonseca mejora, en gran manera, la idea que la mayoría tenemos de este insigne de la música clásica nacional, ya que nos revela a un Mena, con escuela y genialidad, no un músico innato o “natural”, como se ha dicho. Ha sido portentosa la investigación que el autor hizo sobre la vida de José de la Cruz Mena, ya que inserta al lector en un contexto histórico nacional y centroamericano del que no teníamos noticia, nos habla de sus padres y hermanos; lleva al lector a ciudades como San Salvador, Managua y Tegucigalpa, dándonos a conocer la Centroamérica de finales del siglo XIX, “bajo la sombra del sueño de la Unión Centroamericana”.

Ruinas / Mi incurable tristeza es la primera novela de Zambrana Fonseca, quien identifica su catolicismo con el del protagonista. Francisco Arellano Oviedo dice de esta obra: “El autor utiliza a este personaje real de nuestra historia y lo lleva a contextos nacionales y de la región: Nicaragua, Honduras y El Salvador y lo pone a interactuar en ambientes y en grupos de personajes no necesariamente históricos, pero sí propios de la época y la región; teje una novela que borra los límites de la historia y la literatura. Dolor, gozo, valentía, honor, disciplina y belleza aparecen encarnados en los personajes”.

José de la Cruz Mena Ruiz (1874-1907) es traído a nuestro tiempo, noventa y nueve años después, para contarnos con humildad y estoicismo sus penas y alegrías, para hacernos reír y llorar con él; reír porque compartimos el gozo de lograr el premio de los Juegos Florales del Teatro Municipal de León de Nicaragua; llorar porque nos ha tocado escuchar el maravilloso vals “Ruinas”, desde las gradas del Teatro, en la acera, acompañando a Mena, quien permanece atento, escuchando, encorvado, ocultando su cara y en total silencio, como si fuera un pecado estar enfermo.

El lenguaje poético y elegante que el licenciado Zambrana Fonseca ha impreso en esta novela; las vastas representaciones de los ambientes; el lujo de detalles; las originales técnicas del cine: flashforward y flashback; la recreación de la Metrópolis del siglo XIX; los retratos de personajes históricos; el amplio conocimiento musical que el autor posee: notas musicales e instrumentos; la descripción de grandes músicos extranjeros y nacionales; amén del conocimiento que posee sobre el bacillum leprae; permiten balancear la enorme carga dramática del contenido de esta obra y hacen de esta novela un relato agradable y conmovedor.

Ruinas / Mi incurable tristeza es digna de ser leída y estudiada por maestros y alumnos, por su carácter histórico y biográfico, por su valor literario y lingüístico y por tratarse de un genio de la cultura nicaragüense.